martes, 1 de abril de 2014

Bruno Maderna, Joan Guinjoan y Pierre Boulez





















Auditorio del Conservatorio Superior de Música de Aragón
Zaragoza (SPAIN) - 20:00 h.

Bruno Maderna: Composizione no.2 (Spanish premiere)
Joan Guinjoan: Pantonal
Pierre Boulez: Rituel in memoriam Bruno Maderna

Academia para la Nueva Música (CSMA)
Nacho de Paz, dirección


NOTAS AL PROGRAMA:

Composizione no.2  (1950)
(Bruno Maderna)
La Composizione no.2 toma como material de partida el famoso Epitafio de Seikilos. El Epitafio, fue compuesto hace aproximadamente 2000 años y está esculpido en una columna-lápida griega. Se trata de la partitura escrita más antigua de la que tenemos noticia a día de hoy.
La melodía de Seikilos tiene un perfil interválico perfectamente definido pero no así la prosodia rítmica que depende de la declamación del texto del poema inscrito en la estela funeraria. Como reza la antigua locución latina Carpe Diem, el texto de Seikilos invita a vivir cada momento de la vida como si fuese el último. Así, la elegía griega adquiere un carácter positivo que invita a la celebración y a la despedida consciente de aquello que no contribuye a la felicidad en nuestras vidas.
Mientras vivas, brilla,
no sufras por nada en absoluto.
La vida dura poco,
y el tiempo exige su tributo.

La obra de Maderna consta de 3 partes que, a su vez, están divididas en 7 secciones cada una de ellas:
- La primera estructura presenta la melodía de Seikilos a cargo del corno inglés. Posteriormente, las maderas se suman a la línea principal en una textura contrapuntística densa y expansiva del material original. La cuerda realiza un efecto resonante de las maderas en una atmósfera misteriosa y arcaica.
- La segunda estructura comienza con un solo de violoncello, a modo Vals Inglés, cuyas raíces son reconocibles en la interválica de la melodía del antiguo canto griego empleado. Progresivamente, el movimiento de danza crece y desemboca en un brillante y trepidante Vals Vienés.
- Finalmente, a modo de “deconstrucción abstracta”, se presenta un ritmo de Rumba. Gradualmente, esta danza se perfila cada vez de manera más clara e insistente. En el punto culminante de la misma, el corno inglés retoma la melodía de Seikilos con una nueva prosodia declamativa acompañada de un grupo de percusiones.

Pantonal  (1998)
(Joan Guinjoan)
Si buscásemos palabras para definir el espíritu de la música del tarraconense Joan Guinjoan, las más relevantes serían humor, energía, ritmo, positividad... ¡Carpe Diem!
De esta forma, Pantonal es una magnífica celebración vitalista, con influencias de Jazz afroamericano y melodías de carácter mediterráneo, de raíces populares y arcaicas.
Pero bajo este vestido de celebración, de espontaneidad y cantos de alegría, subyace una imponente estructuración formal que responde a una lógica de planificación matemática. Se trata de una meticulosa red de estructuras contrapuestas que se expanden y se comprimen en un magnífico caleidoscopio de tensiones ascendentes.
Dedicada a su nieta Isabel, fue compuesta por encargo de la Orquesta de Cadaqués.


Rituel in memoriam Bruno Maderna  (1974)
(Pierre Boulez)
Con la inspiración de las sonoridades del Gamelán indonesio de Bali y Java, Pierre Boulez compuso su Rituel como homenaje a su amigo y colega fallecido, el director de orquesta y compositor Bruno Maderna.
La orquesta se divide en 7 grupos instrumentales a modo de “islas” distribuídas en la sala. Además, un nutrido grupo de metales, 7 Tam-Tams y 7 Gongs ejercen las funciones de Maestros de Ceremonias de esta peculiar composición de requiem de atmósfera ancestral.
La obra investiga las diferentes posibilidades de superposición de “capas de tiempo” independientes y sincrónicas alternamente. El número 7 (como tantas letras contiene el nombre de MADERNA) juega un rol crucial en la estructuración formal de esta pieza. Como metáfora de un ciclo vital, la arquitectura sonora de Rituel muestra el crecimiento y el desarrollo hasta la madurez, con todos sus contornos, riqueza de sonoridades y experiencias en 14 secciones. Alcanzada la plenitud de la vida, 7 estructuras menguantes evocan la pérdida de aliento y fuerzas vitales hasta su extinción.
Se trata pues, de una bella metáfora sobre la vida que cierra el círculo (infinito) transitado en el programa musical que les ofrecemos esta noche.
texto: Nacho de Paz

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